Tras años anunciándose en la red, las prostitutas de Estados Unidos temen que la reciente aprobación de un paquete de leyes contra la trata en internet las empuje a ejercer de nuevo en la calle, a marcharse del país o a buscarse otro oficio.

Hace un mes, el presidente estadounidense, Donald Trump, promulgó dos leyes, conocidas como SESTA y FOSTA, aprobadas casi por unanimidad y que por primera vez atribuyen responsabilidades penales a las páginas web que publican anuncios de prostitución.

En tan solo unas semanas, la nueva legislación ha comportado el cierre de total de varios portales de anuncios, como Backpage, o la clausura parcial de otros, como Craiglist, que eliminó su sección de contactos en la que mayoritariamente se anunciaban prostitutas.