El presidente regional catalán, el independentista Quim Torra, nombró este sábado un gobierno que incluye a dos políticos en prisión preventiva y a otros dos instalados en Bélgica y reclamados por la justicia española, según el decreto de nombramiento.

La formación del nuevo ejecutivo catalán podría verse bloqueada por el gobierno central español, que mantiene la región bajo tutela desde el pasado octubre. El gabinete de Mariano Rajoy ha manifestado sus dudas sobre la legalidad de investir a políticos encarcelados o instalados en el extranjero, e insistido en que el gobierno catalán debe ser "legal y viable".

Según el decreto de nombramiento recibido por la AFP, Torra restituyó en sus cargos a cuatro consejeros del anterior gobierno de Carles Puigdemont, cesado en su totalidad por Madrid el 27 de octubre de 2017, horas después de que el Parlamento de Cataluña proclamara unilateralmente la independencia de España.

Entre esos cuatro están Jordi Turull (consejero de Presidencia) y Josep Rull (Territorio y Sostenibilidad), ambos en prisión preventiva cerca de Madrid por su papel en el fallido intento de secesión unilateral del año pasado.

Los otros dos son Toni Comín (Salud) y Lluís Puig (Cultura), instalados en Bruselas y cuya extradición reclama España dentro de la misma causa.