La activista estadounidense Angela Davis aboga por un feminismo tan abierto e inclusivo como sea posible porque es un movimiento que ha de luchar no sólo contra la opresión del género, sino contra el fascismo, el racismo y la explotación material.

"El feminismo no es sólo una estrategia para superar la opresión de género, también el fascismo, el racismo y el materialismo", ha explicado la profesora de la Universidad de California en una rueda de prensa celebrada hoy en Madrid.

Ni clase, ni raza, ni orientación sexual han de limitar el feminismo, porque "la categoría de mujer no es unitaria" y los fines que persigue el movimiento son la igualdad y la justicia de todos: "Cuando uno evoca el feminismo es importante ser tan amplio y espacioso como sea posible".

El objetivo es "defender el interés de todas" en un mundo en el que la violencia de género es "la forma más pandémica de violencia".

Dirigente histórica del Partido Comunista de Estados Unidos con una intensa actividad en el campo de la batalla contra el racismo, Davis ha destacado que las mujeres negras y latinas han estado a la vanguardia de la lucha feminista y que en los últimos años las personas transexuales han elevado la comprensión de lo que aún falta para que haya justicia.