Vista de la fachada del Tribunal Supremo

El pleno de la sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo ha determinado que sea el cliente, y no la banca, quien asuma el pago del impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD), rectificando así la sentencia del pasado 18 de octubre que estableció que fueran las entidades quienes se hicieran cargo del mismo.

En una ajustada votación, por 15 votos a favor y 13 en contra, los 28 magistrados del alto tribunal han desestimado los tres recursos presentados por la Empresa Municipal de la Vivienda de Rivas-Vaciamadrid contra resoluciones anteriores del Tribunal Superior de Justicia de Madrid que fallaron a favor de las entidades bancarias.

Se vuelve así a la jurisprudencia tradicional y al criterio expresado por el alto tribunal en febrero, cuando sentenció que era el cliente el que debía abonarlo. Sin embargo, la división ha sido patente durante las dos jornadas de deliberación y hasta prácticamente el último momento no se ha conseguido establecer una posición unitaria.

En las sentencias, que se conocerán en los próximos días, el Tribunal Supremo retrocede así al criterio vigente hasta el 16 de octubre, según el cual es el cliente quien se beneficia al inscribir la hipoteca en el Registro de la Propiedad y, por tanto, debe pagar la tasa.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, cifraba este martes en 5.000 millones de euros el potencial impacto que podría tener sobre las comunidades autónomas la devolución de dicho impuesto en caso de que el Tribunal Supremo hubiese decidido que debe pagarlo el banco con una retroactividad de cuatro años.

Finalmente, y a raíz del dictamen del pleno de la sala Tercera, ni la Hacienda Pública ni las entidades tendrán que asumir dicha cantidad.  

Pendientes de la reacción de la banca

La reunión, emplazada en un principio para el lunes y prolongada hasta este martes por la falta de acuerdo, fue convocada por el presidente de la sala, Luis Díez Picazo, solo un día después del fallo conocido el pasado 18 de octubre, dado el "giro radical" en la jurisprudencia y la "enorme repercusión económica y social" provocados por la sentencia.

La noticia provocó un desplome de la cotización bursátil de los bancos cotizados, que en conjunto perdieron ese día más de 5.000 millones de euros; el sector se apresuró a recordar que jamás ha cobrado cantidad alguna en concepto de AJD y a reclamar a los poderes públicos "mayor seguridad jurídica y unas reglas claras y predecibles para el mercado hipotecario".

Si este lunes, tras la primera jornada de deliberaciones del pleno, el principal indicador de la Bolsa española, el IBEX 35, subió un 0,20% animado por el sector financiero, este martes la sesión ha transcurrido en sentido contrario, y el selectivo se ha dejado un 0,24% y los 9.000 puntos lastrado por la banca, aunque cabe esperar que en la sesión de este miércoles recuperen el terreno perdido.