El actor Willy Toledo, procesado y a la espera de juicio por cagarse en Dios y en la Virgen María, cree que el caso del humorista Dani Mateo, imputado por sonarse los mocos con una bandera de España durante un "sketch" televisivo, es más grave para la libertad de expresión que su caso.

"Han detenido a un actor por hacer un personaje. En mi caso fui yo, Guillermo Toledo, quien hizo unas declaraciones que a alguien le puede parecer blasfemia, pero detener a actores en el ejercicio de su oficio es demencial", ha señalado