La presidencia francesa dijo temer "una gran violencia" en la manifestación convocada para este sábado en París por los llamados "chalecos amarillos", que manifiestan en contra de la política económica y social del poder ejecutivo

El gobierno del presidente francés Emmanuel Macron seguía intentando apaciguar a los "chalecos amarillos" por miedo a una "gran violencia" en nuevas protestas , en un clima de descontento general que se extiende a otros sectores.

Para intentar calmar los ánimos, el gobierno anunció la noche del miércoles que renuncia a los aumentos de las tasas a los combustibles en 2019. Ésta es la principal reivindicación de los "chalecos amarillos".

Pero a pesar del anuncio, la cólera sigue "incontrolable", admitió el primer ministro Edouard Philippe, y se extendía hacia otros sectores.