Nadia Murad, tras recibir el premio Sájarov del Parlamento Europeo el 13 de diciembre de 2016, en Estrasburgo (Francia)

Nadia Murad, después de haber sobrevivido a meses de calvario en manos de los yihadistas en Irak y convertida en portavoz de la minoría yazidí, recibe el lunes el Premio Nobel de la Paz.

Esta joven iraquí de rostro pálido y voz aterciopelada fue distinguida con este premio en octubre junto al médico congoleño Denis Muwkege, por sus esfuerzos para "poner fin al uso de la violencia sexual como arma de guerra".

Primera personalidad iraquí en recibir tal recompensa, Nadia Murad continúa actualmente desde Alemania, país donde reside, el "combate de su pueblo para que los países europeos acojan a los desplazados yazidíes y para que se reconozcan como genocidio las persecuciones cometidas en 2014 por el grupo yihadista Estado Islámico (EI).