El sector turístico de Cataluña se enfrenta a un panorama incierto con un daño posible en su evolución y en sus perspectivas de futuro debido a la crisis política, el impacto de los atentados y la saturación de destinos principales como el de Barcelona, según un estudio de OBS Business School.

El estudio, que analiza la situación de la inversión extranjera y advierte sobre el impacto de la incertidumbre en la toma de estas decisiones, alerta en concreto sobre la situación del sector turístico, clave tanto en la comunidad catalana como en España por su aportación al PIB y el empleo que genera.

La OBS Busness School, vinculada a la Universitat de Barcelona, es una escuela de negocios cien por cien digital que ofrece MBAs y másteres orientados a la formación de directivos y gestores de negocio.

El estudio destaca "el deterioro en la evolución y las perspectivas del sector turístico" debido al impacto de factores como los atentados terroristas de agosto y al "riesgo sobre la sostenibilidad del crecimiento del turismo", que ya viene de lejos.

Así, señala que "los elevados crecimientos de la afluencia de visitantes de los últimos años están llevando a máximos el grado de ocupación del sector hotelero, pero también del resto de posibilidades de alojamientos, en los principales destinos y en temporada alta".

A esta saturación, se sumaría un tercer riesgo para el sector: "la mejora de los mercados competidores que empiezan a superar las tensiones propias y el entorno político", por lo que Cataluña dejaría de beneficiarse tanto de los conflictos en países próximos.

En el terreno de las inversiones extranjeras, el estudio subraya que Cataluña es una de las primeras regiones europeas para la atracción de estas inyecciones de recursos, utilizando datos de fDiMarkets, la mayor base de datos en Internet de las inversiones extranjeras.

En los dos últimos años, Barcelona fue la segunda ciudad de Europa en volumen de esta inversión (después de Londres) y la sexta ciudad de Europa que atrajo más proyectos.

El informe admite que la incertidumbre convive con beneficios como el hecho de que Cataluña cuenta con una economía competitiva, global e internacional, con un peso importante de la cultura de la innovación, con talento y caracterizada por la creatividad y el emprendimiento.

Respecto a las previsiones para 2018, el estudio señala que Cataluña continúa mostrando "un dinamismo relevante" en cuanto a la globalización y las inversiones realizadas por empresas internacionales.