El rey ha afirmado que "Europa es más Europa gracias a España", una nación que está "llamada a seguir escribiendo en primera persona y con nombre propio en los libros de Historia", como ha hecho los últimos 40 años "al amparo de nuestra Constitución" y "desde luego, siempre con el respaldo de la Corona".

Felipe VI ha inaugurado en la Casa de América la muestra "40 años de diplomacia en democracia", tras un acto en el que han intervenido el nobel hispano-peruano Mario Vargas Llosa y el jefe de la diplomacia española, Josep Borrell, con la asistencia de exministros de Exteriores como Alfonso Dastis, José Manuel García-Margallo, Miguel Ángel Moratinos, Carlos Westendorp y Marcelino Oreja.

El jefe del Estado ha afirmado que "España es percibida en el extranjero como un país serio y fiable, respetuoso del derecho internacional y comprometido con la causa de la paz", al tiempo que ha advertido de que, aunque "no hay ya nuevos continentes ni océanos", quedan "arduas empresas que acometer", resumidas todas ellas en "la defensa de la libertad en todas sus dimensiones".

Asimismo, ha querido destacar el papel de su padre, el rey Juan Carlos, como "testigo y partícipe directo" en la "profunda y determinante transformación" experimentada por España en las últimas cuatro décadas, y también el de su madre, la reina Sofía, "que tanto aportó y tanto hizo por proyectar nuestra cooperación y solidaridad en el resto del mundo".

"Hoy, España es un país de referencia en múltiples ámbitos de la vida internacional" por su democracia, el "prestigio y la diversidad de su cultura", el "liderazgo de sus empresas", su "implicación activa en la búsqueda de la paz", su "defensa de la igualdad y la cohesión social", sus "hitos científicos y de salud pública" y "su peso en el mundo del deporte", ha argumentado el monarca.

Tras expresar su orgullo por la labor de la Cooperación española, las Fuerzas Armadas y las fuerzas de seguridad en las últimas décadas, don Felipe ha rendido homenaje a los diplomáticos y al resto de funcionarios y personal que trabajan en el servicio exterior, además de poner de relieve la reputación que se ha ganado España en "la protección internacional de los derechos humanos".

Don Felipe, que entre las "arduas empresas" pendientes ha citado la lucha contra la pobreza y la ignorancia, el fomento de la igualdad y la prevención del cambio climático, ha rendido igualmente tributo a los militares, guardias, policías, diplomáticos, miembros del CNI y cooperantes fallecidos en el cumplimiento de su misión.

Borrell ha defendido los logros de la transición democrática frente a quienes, "desde la ignorancia", intentan "poner en cuestión el trabajo de estos últimos 40 años", y ha valorado la importancia de la Carta Magna para delimitar competencias institucionales en política exterior, un asunto que "no siempre es pacífico" en "alguna Comunidad", en referencia a Cataluña.

También ha valorado el papel exterior de la Corona en estos 40 años y ha recalcado que le consta "el respeto y la admiración" que sienten "en todos los países iberoamericanos" por la Monarquía parlamentaria española "y quien la representa".