Ciudadanos tiende la mano al PP para negociar un Gobierno siempre que "la persona que ha podido cobrar de Bárcenas" no sea el presidente.

Albert Rivera no solo se ha reafirmado en que no apoyará un Gobierno que encabece Mariano Rajoy sino que ha decidido utilizar su veto al presidente en funciones como un arma electoral para decantar en favor de Ciudadanos el voto de muchos electores moderados indecisos y de los votantes populares desencatados por los casos de corrupción y la gestión del líder del partido.

Su teoría es que convirtiendo a Ciudadanos en el partido determinante para la formación de gobierno en el próximo Congreso matarán dos pájaros de un tiró, tendrán un Ejecutivo moderado, reformista y constitucionalista, con el PP y sin Podemos, y al tiempo obligarán al partido conservador a realizar la renovación "que muchos militantes desean" y a pasar la página de Rajoy.

"Votar a Rajoy es votar un bloqueo. Si votas a Ciudadanos será una palanca de cambio para regenerar la vida política española y para que haya un Gobierno", ha comentado hoy en un foro de El Mundo, antes de añadir que "si alguien quiere que todo siga igual que vote a Rajoy, pero la gente que quiera cambiar y regenerar el país que vote a Ciudadanos".