El magistrado Salvador Alba, designado inicialmente como ponente de la sentencia del "caso Faycán", critica en su voto particular los "más de diez años" que ha durado este proceso penal por corrupción, así como "el escarnio" al que han sido sometidas algunas "personas públicas" ahora absueltas.

"No se puede dejar pasar de largo que procesos como este, en los que se ha implicado a tantas personas, algunas de ellas que han reconocido los hechos y otras sobre las que no se ha aportado prueba alguna, no pueden tener una duración de más de diez años", apunta.

Alba considera, además, que han sido "diez años de publicación en medios de comunicación, de calificativos a todos los implicados y de evidente intención de crear una corriente de opinión que, desde luego, no ha resultado fácil de soportar o llevar para ninguno de los acusados".

Por ello, aplaude que el Ministerio Fiscal recomendara a la Sala que se concediera a todos el beneficio de una atenuante muy cualificada de dilaciones.

El magistrado se explaya, en particular, en sus críticas sobre este asunto al analizar las causas por las que apoya que haya sido absuelto el alcalde de Telde (Gran Canaria) en aquellas fechas, Francisco Valido (PP), al que se acusó de cobrar sobornos.

A su juicio, "al igual que el resto de personas públicas acusas, (Valido) ha sufrido un envite de los medios de comunicación difícil de soportar y un juicio público que ha durado varios meses, con cámaras de televisión y periodistas de muy diferentes medios presentes en la sala".

Por eso, rechaza que su decisión de no declarar durante el juicio se interprete en su contra. En su opinión, lo que Valido buscaba al guardar silencio ante el tribunal era "no ser sometido a nuevas imágenes y a un nuevo escarnio mediático como el ya sufrido durante más de diez años".

Salvador Alba también incluye en su voto particular algunos reproches a los policías que se encargaron del caso, porque considera que parte de él está construido solo sobre "sospechas".

De hecho, al analizar un supuesto encuentro entre varios de los acusados en los que presuntamente se entregó dinero de sobornos, afirma: "Una sospecha más de los agentes que participaron en la investigación, sobre la que se construye un proceso con una duración de más de diez años, y una retransmisión en medios de comunicación fuera de lo normal".

 

Alba discrepa de sus compañeros de sala en que se condene al PP como responsable civil subsidiario de ninguno de los delitos cometidos por esta trama, aunque solo sea por una factura de 740 euros desviada a obras de la sede del partido, como declara probado la sentencia.

 

Este magistrado defiende que en este juicio no se ha probado que "ninguno de los acusados, y menos aún los vinculados al Partido Popular, desviaran fondos municipales para sufragar los gastos de la sede del partido" en la ciudad de Telde.