Vista general de edificios de la Villa Olímpica en Río de Janeiro el pasado 15 de junio.Según el decreto, esta coyuntura complica la prestación de "servicios esenciales" como la seguridad, la salud, la educación y el transporte.

El Gobierno de Río de Janeiro, que afronta una de las mayores crisis financieras de su historia, ha decretado este viernes el "estado de calamidad pública" como estrategia para cumplir sus compromisos con los Juegos Olímpicos que se comenzarán en 49 días. Esta medida permitirá al Ejecutivo de la región adoptar medidas excepcionales.

El estado de calamidad pública habitilita, por ejemplo, la posibilidad de obtener préstamos y de firmar contratos sin concurso público para garantizar la oferta. El Gobierno, además, podrá contraer préstamos sin la autorización del Legislativo regional.

Según el decreto, esta coyuntura complica la prestación de "servicios esenciales" como la seguridad, la salud, la educación y el transporte. La falta de recursos, además, pone en riesgo desde la conclusión de una nueva línea de metro que beneficiaría a los aficionados para su desplazamiento al Parque Olímpico hasta el pago de las horas extras de los policías que garantizarán la seguridad durante el evento.

Uno de los estados más afectados por la crisis económica

Entre las razones que justifican la declaración de calamidad pública se citan además de la crisis financiera, la caída de la recaudación de impuestos y de regalías petroleras.