Francisco González, presidente de BBVA, y Luis de Guindos, ministro de Economía. El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha avanzado  algunas de las medidas que se incluirán en una reforma de la ley de crédito hipotecario que se tramitará junto al decreto que se convalida esta tarde sobre cláusulas suelo.

Como ha reconocido el ministro, la justicia española y europea ha cuestionado la transparencia de varias cláusulas, anulando algunas de ellas por abusivas.  Aunque más allá de mejorar la protección del consumidor y prevenir varapalos jurídicos, De Guindos ha justificado la reforma por la obligación de adaptar la directiva europea, que España debía haber transpuesto hace ya un año.  

La directiva especifica el marco sobre la compensación que puede cobrar una entidad de crédito por realizar amortizaciones anticipadas de los préstamos o créditos hipotecarios, el derecho a convertir a moneda nacional los préstamos en moneda extranjera, la prohibición de realizar ventas vinculadas o los límites a la retribución de los prestamistas e intermediarios.

Guindos ha avanzado que, con la ley renovada, se obligará a los prestadores a crear unas fichas estandarizadas que expliquen con detalle en qué consisten y qué consecuencias tienen "los contenidos especialmente sensibles" y cláusulas, como las suelo, las de vencimiento anticipado, las de gasto y las hipotecas multidivisa.

Estas medidas afectan a la fase precontractual, que culminará con una "expresión manuscrita" por parte del cliente de que ha entendido y acepta la cláusulas del contrato. El Gobierno ya estableció esta medida en 2013 para el caso de las cláusulas suelo.  

En una segunda fase, ha avanzado que se trata de mejorar en el control del proceso por parte del notario, que habrá de asegurarse de que el cliente ha entendido estos aspectos del contrato hipotecario "con suficiente antelación".

Guindos ha presentado estas medidas en el contexto de un país en el que el 80% de la población tiene la vivienda en propiedad y en el que la firma de hipotecas llevan en constante crecimiento desde diciembre de 2013.

“Hay que acabar con las cláusulas que no son claras”, ya avanzó el ministro en anteriores intervenciones. Desde el sector bancario, sin embargo, aseguran que la ley hipotecaria ha sido buena y que, en cualquier caso, habría que trabajar sobre los errores o malas prácticas que se hayan podido producir.

El ministro cree que "la generación de confianza y seguridad en el mercado hipotecario es fundamental para evitar restricciones de crédito motivadas por esta problemática y no repetir errores del pasado".