Un científico maneja instrumental en un laboratorio

La inversión española del PIB en I+D se cifra en un 1,22%, muy por debajo de la media de la Unión Europea, que se eleva hasta el 2,02% y de la media de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que está en un 2,4%, según el estudio La Investigación en España, las actitudes de empresas, gobiernos y ciudadanos.

El estudio, que se incluye en el tercer dossier publicado por el Observatorio Social de la Caixa, Investigación e innovación: ¿qué nos jugamos?, se ha presentado este miércoles en Madrid.

Una tendencia que podría revertise si, tal y como explica el autor de esta parte del dossier, Luis Sanz, las empresas que cotizan en el IBEX invirtieran el 15% de sus beneficios. Todas estas empresas suman, en conjunto, 40.000 millones de euros en beneficios, y solo harían falta unos 6.000 millones de euros más de inversión para que España se pusiera al nivel del resto de países desarrollados.

El informe indica que el sector privado español, en 2015, realizó actividades de investigacion con un gasto de 6.000 millones de euros, mientras que el gasto medio de Europa es de 11.000 millones.

"España es uno de los paises de la UE que más ha reducido los presupuestos públicos para la investigación", ha apuntado el director general de la Fundación la Caixa, Jaume Giró. El comportamiento de empresas y del Gobierno ante el I+D está alejado, también, de las expectativas sociales, ya que la sociedad española percibe la ciencia muy favorablemente.

De hecho, según datos del Eurobarómetro Especial de 2013, el 80% de los españoles cree que la ciencia hace la vida más fácil, confortable y saludable a los ciudadanos.

Según propone Sanz, "hace falta alinear los incentivos" a empresas para que estas inviertan en I+D. "Hacemos mucha inversión en ladrillo y muy poca en conocimiento", ha lamentado el experto, que también ha reclamado un "mayor esfuerzo" por parte de las instituciones públicas.

India ya supera a España en innovación

En otro artículo de este trabajo, se concluye que "economias emergentes como Rusia, Brasil, India y, sobre todo, China -el llamado BRIC- están gananado terreno en el mapa de la localizacion internacional de la I+D, ocupando parte del espacio ocupado, indiscutiblemente por EEUU, Japón y Alemania".

Según ha explicado una de las autoras de esta parte del estudio, Paloma Miravitlles, este "cambio de escenario" a nivel mundial deja en una situación complicada a países considerados innovadores intermedios, como es el caso de España, que está siendo superada en demanda de mercado y en aspectos vinculados a la tecnología, entre otros.

De hecho, España está por detrás, en un 40%, de los países desarrollados, y los del bloque BRIC recortan distancias. Mientras Brasil y Rusia presentan peores resultados que España, China supera al país e India, por primera vez en 2016, también.

Tal y como advierte Miravitlles, "España corre el riesgo de quedarse atrapada en la mitad" en la carrera tecnológica, por lo que insiste en que el reto que debe asumir el país es "fortalecer su sistema de innovación antes de ser superada por los países emergentes". Miravitlles sugiere crear un "sistema fiscal eficiente", de modo que se puedan aplicar deducciones fiscales a empresas.