Según los pediatras, leer en voz alta facilita el desarrollo psíquico del niño, estimula su mente, crea lazos afectivos y fortalece su imaginación.

La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (Aepap) ha aconsejado a los padres leer cuentos y libros en voz alta a sus hijos durante las vacaciones de verano, como medio para reforzar lo aprendido durante el curso y mejorar su desarrollo cognitivo.

Según la Aepap, "el parón veraniego puede suponer un retroceso en el léxico y la comprensión lectora de los niños. La lectura veraniega es una buena forma de evitar que pierdan lo que han aprendido durante el curso, y puede incluso mejorar los logros de los niños cuando comiencen el colegio en septiembre".

La presidenta de la Aepap, Concepción Sánchez Pina, apunta en una nota que "la lectura en voz alta es una actividad que se practica muy poco, ya que los adultos casi siempre leemos en silencio. Sin embargo, este hábito facilita el desarrollo psíquico del niño, sirve para estimular su mente, crear lazos afectivos o fortalecer su imaginación".

Asimismo, permite dar vida y significado a un texto escrito a través de la entonación, la pronunciación, la fluidez, el ritmo o el volumen de la voz, "consiguiendo de esta forma que la persona que escucha pueda soñar, imaginar o exteriorizar sus emociones y sentimientos", agrega.

Dominio del lenguaje

Además, esta práctica contribuye a que los niños "tengan una actitud positiva hacia los libros y aprendan nuevas palabras, mejoren su dominio del lenguaje y desarrollen su curiosidad por el mundo que les rodea", afirma la pediatra.

Entre otros beneficios, la lectura en voz alta fomenta la creación de vínculos familiares, aumenta el éxito escolar de los niños y hace crecer su autoestima, concluyó la Aepap.

Por ello, recomienda favorecer esta práctica y animar a los más mayores a dedicar "más horas a los libros, y menos al ordenador y a las tabletas", sin por ello olvidarse de las actividades al aire libre.