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En la isla de Tenerife hay casi tantos habitantes de cuatro ruedas como seres humanos. El crecimiento del parque automovilístico asusta. Tenemos 680.000 vehículos para 891.000 habitantes, bastante por encima de la media española. Y cuando digo bastante es más de un 35% por arriba.

Este dato no es extraño si tenemos en cuenta que durante muchos años el esfuerzo de las administraciones por el transporte público no estuvo a la altura de lo que la gente necesitaba. A pesar de los esfuerzos de los Cabildos en la planificación ferroviaria, Canarias -y por tanto nuestra isla a excepción del tranvía del área metropolitana - se vio fuera de las inversiones en redes de transporte guiado, así que la única opción que le quedaba a la gente de las islas era el transporte por carretera. Cuando las administraciones públicas empezaron a darse cuenta de la necesidad de facilitar un transporte colectivo ya era demasiado tarde. Hay una realidad (la gente está acostumbrada a utilizar su propio coche) que tendremos que cambiar lenta y pacientemente ofreciendo alternativas mejores y más baratas.

No existe ninguna otra solución para un territorio como el nuestro que el disponer de una red eficiente, moderna y barata de transporte público. Porque la otra opción es volcar cada año miles de nuevos coches y nuevos conductores en carreteras cada vez más saturadas. Convertir nuestras islas en un gigantesco 'scalextrix' de piche no es la alternativa.

El Cabildo de Tenerife presentó esta pasada semana un nuevo abono destinado a personas de menos de treinta años que les permitirá utilizar el tranvía y las líneas de guaguas interurbanas. urbanas y metropolitanas de manera ilimitada durante treinta días por 35 euros. O lo que es lo mismo, que por un poco más de un euro diario los jóvenes se van a poder mover por toda la Isla de Tenerife a través de sus redes de transporte público. Con este abono, el Cabildo quiere primar al usuario que demuestra fidelidad al transporte colectivo público.. El abono funcionará a través de la tarjeta de transporte "Tenmás" y los jóvenes deberán inscribirse en la página web "abonojoven.es" para obtener la tarjeta personalizada. Aprovecho para recordar aquí a los jóvenes que me puedan estar leyendo que si se inscriben antes de finales de mes se ahorrarán los cinco euros que cuesta la tarjeta personalizada (sólo se paga una vez, pero se lo pueden ahorrar si la sacan antes de final de este mes de julio).

Este tipo de medidas tiene sus costes para las arcas públicas, como es lógico. La puesta en marcha de esta promoción para los jóvenes supone un esfuerzo económico de unos tres millones de euros anuales, que el Cabildo asumirá aumentando su subvención a las dos empresas de transporte (Titsa y MTSA). Pero merece la pena. Porque la única manera de que tengamos el mejor transporte público es fidelizar cada vez a más y más clientes. Porque con más usuarios tendremos más líneas y mejores redes que a a su vez atraerán a más usuarios que provocarán la mejora de los servicios y las conexiones. Es el círculo virtuoso del transporte público que esta isla va construyendo poco a poco.

Insistimos además que para perfeccionar ese círculo virtuoso hace falta también completar la red de transporte guiado de la isla, que aún es muy escasa, tanto en el área metropolitana como hacía el sur y el norte de la isla con los proyectos de tren que estamos desarrollando y a los que ya les llega la hora de recibir financiación, al igual que en el resto del territorio español, del Estado.

El Cabildo no se olvida del transporte privado. No podemos hacerlo porque es el que mueve más del sesenta por ciento de los viajeros de la isla. A finales de este verano y a lo largo del otoño acometeremos algunas de las obras de mejora que demandan las dos principales arterias de comunicación de Tenerife: la autopista del Norte y la del Sur. Ya estamos invirtiendo más de sesenta millones de euros en el arreglo del asfalto de todas las vías de las islas, que estaban necesitadas de mejoras. Y antes de que acabe el año empezaremos las obras para ampliar la capacidad de las dos grandes autopistas en donde todos los días se forman interminables atascos que acaban con la paciencia de muchos conductores.

Nuestra isla padece un retraso en inversiones en carreteras. Un retraso que hemos denunciado y que luchamos por cambiar. Los compromisos del Gobierno canario empezarán a convertirse en realidad en unos meses y nuestro propósito de mejorar la movilidad de nuestra isla depende en gran medida del cierre del anillo insular y de ampliar los cuellos de botella que se están formando entre San Isidro y Adeje y en la autopista del Norte desde Tacoronte al área metropolitana.

Tendremos, en poco tiempo, una mejor red de carreteras. Pero no debemos engañarnos. Si colocáramos todos los coches de Tenerife en fila india darían casi ocho veces la vuelta a nuestra isla o llegarían, colocados en línea recta, desde nuestra isla a Los Pirineos. También estamos ideando propuestas que en breve presentaremos para hacer un uso más eficiente del transporte privado, a través de los sistemas de vehículos compartido.

La única solución sostenible para todos es que podamos hacer la mejor red de transporte público que nos lleve a todas partes a un precio mucho más barato que cualquier otro. Y en ese camino, que no es fácil, créanme, estamos embarcados con todas nuestras fuerzas y recursos disponibles.

Presidente del Cabildo de Tenerife