Soledad Becerril, la primera mujer ministra de España desde la II República, nombrada por el presidente Leopoldo Calvo-Sotelo en 1981, considera que el rey "simboliza la unidad y proporciona estabilidad", por tanto los intentos de derribar la monarquía sólo supondrían demoler la pieza fundamental de la democracia. 

"Todo nuestro sistema político tiene un pilar fundamental que es la monarquía parlamentaria", sostiene Becerril.

Y agrega que derribar este sistema,"como parece ser un objetivo para algunos", es "golpear ese pilar situado en lo más alto de todas las demás instituciones; es acometer la demolición de la pieza que ha sido fundamental, primero en nuestra reconciliación y después en la construcción de toda la arquitectura del estado social y democrático de derecho".

Un pilar que -a su juicio- fue "levantado tras más de siglo y medio de profundas divisiones, dependencia de potencias exteriores, cambios de régimen, aprobación y derogación de constituciones, golpes militares, mucha sangre y, desde luego, carencia o supresión de derechos y de libertades".

"Más de siglo y medio para no olvidar, para no repetir", argumenta esta veterana que ganó su primer escaño con la UCD de Adolfo Suárez y prosiguió su carrera política en el Partido Popular (PP).