Fotografía de una prueba radiológica de mama.

El Hospital del Mar de Barcelona es el primero público de España en incorporar una nueva tecnología que permite a las mujeres controlar la presión sobre la mama durante las mamografías, reduciendo el dolor, la radiación y la ansiedad que la prueba genera.

Durante la presentación de esta tecnología hoy en Barcelona, la doctora Ana Rodríguez-Arana, de la Unidad Funcional de Patología Mamaria del Hospital del Mar, ha explicado que "sólo el 60% de las mujeres que son invitadas a someterse a una mamografía dentro del marco del programa de cribado de cáncer de mama asisten a ella".

Según la doctora, "el miedo al dolor es una de las principales causas por las que el 40% restante deja de acudir a las citas de cribado", según un estudio elaborado por el Hospital del Mar.

La doctora ha destacado que "otra de las características de la nueva tecnología es que emite una radiación un 40% inferior a la de cualquier equipo de 3D, con lo que con la misma exposición a una mamografía 2D se puede obtener una en tres dimensiones".

Más descanso durante la mamografía

La nueva técnica se lleva a cabo a partir de una compresión inicial que "garantiza el diagnóstico, permite, con un mando a distancia, que la paciente controle la presión que ejerce sobre la mama, que se va ejerciendo de manera gradual y bajo la supervisión de un técnico", ha explicado Ana Rodríguez-Arana.

Esta nueva técnica "facilita que la paciente descanse sus brazos de manera natural en los reposabrazos, acomode su mama y su cuerpo según sus necesidades y sensaciones, con lo que el dolor y la sensación de dolor disminuyen" según la doctora.

Otra de las características de esta nueva tecnología es que "se puede realizar con control indovenoso, con lo que el diagnóstico de imagen es mejor", ha explicado la responsable de la sección de radiología de la mama del Hospital del Mar.

Según un estudio piloto realizado entre mujeres que se habían sometido a mamografías anteriormente, el 83% de éstas se mostraron excepcionalmente satisfechas ante la posibilidad de tener una participación activa en la mamografía y poder controlar ellas mismas la compresión que ejerce el mamógrafo.